Al Norte, en los inhóspitos yermos conocidos como el Territorio Troll, se hallan los infernales pozos de cría del Clan Moulder. Esta fortaleza está excavada tanto en la pared como en el fondo de una sima muy escarpada existente en la ladera nevada de las estribaciones norteñas de las Montañas del Fin del Mundo. De los fosos volcánicos existentes en el fondo del precipicio se eleva una fina columna grisácea de vapor y gas en la que se mezcla el hedor del sulfuro con la peste de los pellejos sarnosos y de los excrementos. Peor aún que esta fetidez es la terrible cacofonía de aullidos, chillidos, rugidos y alaridos que retumban por el precipicio helado como si fueran el lamento de las almas perdidas de un millar de razas distintas, por lo que no es casual que este lugar sea conocido como el Pozo Infernal.
La esencia del Caos inunda por completo el Pozo Infernal, distorsionando hasta la propia roca y pervirtiendo plantas y animales por igual hasta darles formas nuevas e inquietantes. Los señores de las bestias más valientes del Clan Moulder forman bandas para recorrer las tierras circundantes en busca de criaturas que capturar para sus experimentos diabólicos. Los monstruos infectados por el Caos procedentes de los Desiertos del Norte son los más peligrosos, pero también los más valiosos, dado que las criaturas monstruosas siempre ofrecen las mejores posibilidades de crear una nueva variedad de bestias de combate. Las partidas de caza del Clan Moulder pueden llegar a seguir el rastro de una mantícora o de una hidra durante meses en espera de una oportunidad para atacar (o del valor necesario para ello). Los monstruos que capturan los llevan al Pozo Infernal, donde los exponen a los efectos de la piedra bruja hasta que empiezan a mostrar las mutaciones deseadas. A la criatura prisionera se le suelen implantar extremidades adicionales o cuchillas mediante el bálsamo de piedra bruja que suelen utilizar la mayoría de maestros del Clan Moulder. El fondo del Pozo Infernal está repleto de los restos de los experimentos fallidos del clan, tales como monstruosidades pálidas y deformes que se arrastran torpemente por el suelo de la sima alimentándose de todo lo que caiga en sus garras.
El Clan Moulder siempre anda tras nuevas variedades de bestias de combate estables para venderlas o alquilarlas. Corren muchos rumores acerca de las monstruosidades que cruzan en las mazmorras, de las cuales la temible rata ogro es indudablemente la más infame. Por Kislev se han visto rondando a lobos parecidos a ratas, así como curiosas variedades de trolls peludos y enormes criaturas excavatúneles que no se dejan ver casi nunca. Los señores de las bestias del Clan Moulder también son expertos en el adiestramiento de monstruos salvajes y malvados: doman a bestias feroces para que obedezcan órdenes y provocan a las criaturas pacíficas hasta que adquieren instintos asesinos.
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